Por los escombros que los avivados dejan y los taxistas que se orinan
Es ya común ver que detrás de las obras de la construcción de nuevos y lujosos edificios, en el barrio de Palermo Hollywood, Colegiales y alrededores haya aparecido la costumbre de dejar los escombros tirados en cualquier calle (bueno no tan cualquiera, por ejemplo en Zapiola, Concepción Arenal o Nicaragua, los veo a menudo).
Es que los señores choferes de los camiones volcadores o bien están apurados y les pesa ir hasta el lugar que corresponde fuera de la ciudad o tienen la imperiosa necesidad de ahorrar tiempo y combustible a expensas de los vecinos y del Gobierno de la Ciudad que sufren las molestias y se hacen cargo varios días despues de levantarlos y llevarlos al lugar que corresponde.
Y como si esto fuera poco a los señores taxistas se les dá por orinar en la calle a cada rato a la pasada.
Conclusión: si tenés que pasar por estos lugares hacelo sin repirar (el olor te mata), o sea "cerrá la nariz" y "abrí bien los ojos" porque sino te podrías caer sobre una pila de escombros.
El Observador.
